Su contador no puede defender lo que usted nunca le informó
Una declaración de impuestos puede estar perfectamente preparada desde el punto de vista técnico y, sin embargo, contener errores importantes si el contribuyente omitió información. Y las consecuencias pueden aparecer años después.
En más de treinta años de experiencia profesional, hemos observado situaciones en las que una persona o el propietario de una empresa recibe una correspondencia del Internal Revenue Service (IRS) y, sorprendido, pregunta: «¿Por qué el IRS me está reclamando esto si mi contador preparó mis impuestos?».
La respuesta no siempre se encuentra en un error del profesional. En ocasiones, el problema comenzó mucho antes, cuando el contribuyente no entregó todos los documentos, olvidó mencionar determinados ingresos o decidió que cierta información no era importante.
Existe una realidad que todos debemos comprender:
Un contador puede analizar, orientar, preparar y representar a un contribuyente dentro de los límites de su autorización profesional, pero no puede trabajar correctamente con información que desconoce.
1. «Eso no se lo dije porque pensé que no era importante»
Esta es una de las frases que pueden generar mayores complicaciones durante una revisión tributaria.
Pensemos en algunos ejemplos cotidianos:
Una persona tiene dos empleos, pero entrega únicamente uno de sus formularios W-2.
Un contribuyente recibe ingresos por trabajos independientes y considera que, como no recibió un Formulario 1099, no tiene que declararlos.
El propietario de una empresa utiliza varias cuentas bancarias, pero entrega solamente los movimientos de una.
Una persona recibe ingresos por alquileres, inversiones o actividades realizadas en el extranjero y no los menciona.
Un matrimonio experimenta cambios en su situación familiar, pero continúa proporcionando información de años anteriores.
Una empresa realiza pagos a contratistas y no conserva la documentación necesaria para identificarlos y determinar sus obligaciones informativas.
No todas estas situaciones constituyen fraude. Algunas son errores, desconocimiento o falta de organización. Sin embargo, pueden provocar declaraciones incorrectas, impuestos adicionales, intereses, sanciones y procedimientos de revisión.
Que el IRS no detecte inmediatamente una omisión no significa que la declaración esté correcta.
2. El IRS puede recibir información que usted no entregó a su contador
Muchas personas desconocen que empleadores, instituciones financieras, plataformas de pago y otros pagadores pueden estar obligados a presentar declaraciones informativas directamente ante el IRS.
Entre los documentos más conocidos se encuentran los formularios W-2, 1099-NEC, 1099-INT, 1099-DIV y otros formularios aplicables según la naturaleza de los pagos.
Esto significa que, aunque usted no entregue determinado documento a su preparador de impuestos, el IRS podría recibir información relacionada con esos ingresos.
Cuando existen diferencias entre los datos reportados por terceros y una declaración tributaria, el IRS puede emitir avisos solicitando aclaraciones o proponiendo ajustes.
No todos los avisos significan que el contribuyente haya cometido una infracción. A veces existen errores de terceros, duplicaciones o diferencias que pueden explicarse documentalmente.
Pero responder adecuadamente requiere información, registros y evidencia.
El peor momento para descubrir que faltaban documentos es cuando ya existe un requerimiento oficial y comienza a correr un plazo para contestarlo.
3. ¿Quién es responsable de la información presentada?
Aquí debemos distinguir dos responsabilidades diferentes.
La responsabilidad del contribuyente
La persona que firma una declaración de impuestos tiene la responsabilidad de revisar su contenido y procurar que la información presentada sea completa y correcta, aunque haya contratado a un preparador profesional.
Esto incluye informar sus ingresos, deducciones, créditos, operaciones y demás circunstancias relevantes.
Contratar a un contador no elimina automáticamente la responsabilidad del contribuyente por los datos de su declaración.
La responsabilidad del profesional tributario
El contador o preparador también tiene obligaciones.
Debe ejercer la debida diligencia, aplicar las disposiciones tributarias correspondientes y no ignorar información que resulte incorrecta, incompleta o contradictoria.
Cuando existen inconsistencias o motivos para cuestionar los datos recibidos, corresponde realizar las consultas razonables y solicitar aclaraciones o documentación adicional.
Las normas profesionales, incluyendo la Circular 230 cuando resulta aplicable, establecen obligaciones relacionadas con la diligencia, la exactitud y la conducta del profesional.
Por tanto, tampoco sería correcto afirmar que el preparador queda libre de toda responsabilidad simplemente porque el cliente le entregó información equivocada.
Una declaración correctamente preparada requiere cooperación, transparencia y responsabilidad de ambas partes.
4. Los problemas pueden aparecer dos o tres años después
Una de las situaciones más difíciles para un contribuyente ocurre cuando recibe una correspondencia relacionada con una declaración de años anteriores.
Quizás ya no recuerda la operación, cerró la cuenta bancaria, perdió las facturas o cambió de contador.
En ocasiones, también ha cerrado la empresa involucrada.
Sin embargo, determinadas obligaciones tributarias pueden continuar existiendo.
Los plazos legales para que el IRS determine impuestos adicionales dependen de las circunstancias. Aunque existe una regla general de tres años, hay excepciones importantes, incluyendo ciertos casos de omisiones sustanciales, declaraciones fraudulentas o falta de presentación.
Por eso, no debe asumirse que una declaración queda automáticamente fuera de revisión al transcurrir tres años.
La conservación adecuada de los documentos puede resultar fundamental para explicar operaciones realizadas tiempo atrás.
5. ¿Qué ocurre cuando una empresa oculta o no informa determinadas operaciones?
En el caso de las empresas, el problema puede adquirir dimensiones mayores.
Imaginemos una LLC que realiza pagos a personas o compañías, recibe transferencias internacionales, tiene varios propietarios o utiliza cuentas personales para algunas operaciones comerciales.
Si el contador desconoce estos movimientos, podría no contar con los elementos necesarios para determinar su clasificación contable y tratamiento tributario.
También pueden existir obligaciones relacionadas con declaraciones informativas, pagos a contratistas, operaciones entre entidades relacionadas, impuestos estatales o cambios en la composición de los miembros.
El tratamiento depende de la estructura jurídica, la clasificación fiscal y las circunstancias específicas.
No todas las LLC presentan las mismas declaraciones ni tienen idénticas obligaciones.
Una omisión aparentemente pequeña puede afectar varias áreas de la contabilidad y de las declaraciones de impuestos.
6. «Mi contador anterior nunca me pidió eso»
Esta frase también merece atención.
Las obligaciones tributarias pueden cambiar con el tiempo. Además, una declaración preparada de determinada manera durante años no necesariamente significa que ese tratamiento haya sido correcto.
Cuando un nuevo profesional solicita documentación adicional, hace preguntas sobre ingresos extranjeros, verifica la participación de los propietarios o revisa declaraciones anteriores, no necesariamente está complicando el trabajo.
Puede estar intentando identificar riesgos que anteriormente no fueron considerados.
Un buen servicio profesional no consiste únicamente en llenar formularios y transmitirlos electrónicamente.
Consiste también en reconocer cuándo es necesario investigar, solicitar información y advertir al cliente sobre posibles consecuencias.
7. ¿Y si ya presentó una declaración con información incompleta?
Lo primero es determinar qué ocurrió.
No toda diferencia requiere presentar inmediatamente una declaración enmendada, y no todas las situaciones se corrigen mediante el mismo procedimiento.
En algunos casos, puede corresponder una declaración enmendada mediante el Formulario 1040-X. En otros, podría ser necesario corregir una declaración empresarial, presentar formularios informativos, responder una notificación o realizar una revisión más amplia.
También debe analizarse si el error afectó impuestos federales, estatales o ambos.
Lo importante es actuar sobre hechos verificables y documentación adecuada, no improvisar una explicación para justificar una operación que nunca fue correctamente registrada.
Corregir voluntariamente un error puede ser importante, pero no garantiza por sí solo la eliminación de impuestos, intereses, sanciones o posibles responsabilidades.
8. La confidencialidad y la confianza son fundamentales
La relación entre el cliente y su profesional tributario debe basarse en una comunicación clara y responsable.
El cliente debe sentirse en condiciones de explicar su situación completa, incluso cuando existan errores anteriores, obligaciones pendientes o circunstancias que le generen preocupación.
Por su parte, el profesional debe manejar la información con la discreción, seguridad y protección exigidas por las normas aplicables.
Es importante comprender que la confidencialidad profesional y los privilegios legales no tienen exactamente el mismo alcance en todas las situaciones.
Por eso, cuando existen posibles implicaciones penales, controversias tributarias complejas o asuntos migratorios, puede ser necesaria la participación de un abogado especializado.
9. Una pregunta que todo contribuyente debería hacerse
Antes de presentar sus impuestos, pregúntese:
¿Mi contador conoce realmente toda mi situación financiera, familiar y empresarial que puede afectar esta declaración?
No basta con entregar los mismos documentos del año anterior.
Un cambio de empleo, matrimonio, divorcio, nacimiento de un hijo, nueva empresa, inversión, propiedad o ingreso extranjero puede modificar las obligaciones tributarias.
Y si usted tiene una empresa, la contabilidad debe reflejar adecuadamente sus operaciones durante el año, no solamente cuando llega la temporada de impuestos.
Nuestra recomendación profesional
En Two Hundred Global Financial Solutions, LLC, consideramos que la mejor forma de atender a nuestros clientes es conocer sus circunstancias, revisar la documentación disponible y explicarles sus obligaciones de manera comprensible.
Ofrecemos servicios de contabilidad, preparación de impuestos personales y corporativos, revisión y modificación de declaraciones anteriores, planificación tributaria y apoyo administrativo para empresas.
Si tiene dudas sobre declaraciones ya presentadas, documentos que nunca entregó, ingresos que no fueron considerados o correspondencia recibida del IRS o de Florida Department of Revenue, le recomendamos solicitar una consulta profesional.
Atendemos presencialmente en Davie, Florida, y a distancia a clientes en los 50 estados de Estados Unidos y desde cualquier parte del mundo, de acuerdo con los servicios aplicables.
La información que usted no entrega hoy puede convertirse en el problema que tendrá que explicar mañana.
Juan V. Fanti, MBA, CAA, PA
CEO
Two Hundred Global Financial Solutions, LLC
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Página web: www.200gfs.com
Este artículo tiene fines informativos generales y no constituye asesoramiento tributario o legal individualizado.











