¿Realmente ahorró dinero al abrir su empresa por
Internet?
Lo barato puede convertirse en la parte más cara
de su negocio
Por Juan V.
Fanti, MBA, CAA, PA
Internet ha
cambiado la manera de hacer negocios. Hoy podemos comprar, vender,
comunicarnos, abrir cuentas y realizar innumerables trámites sin salir de
nuestra casa.
Pero esa
facilidad también ha creado una percepción peligrosa:
“Si puedo
hacerlo por Internet por $49, $79 o $99, ¿por qué voy a pagarle a un
profesional?”
Después de
muchos años trabajando con empresarios y contribuyentes, he aprendido que esa
pregunta debería formularse de otra manera:
¿Cuánto puede
costarme mañana lo que estoy tratando de ahorrar hoy?
Abrir una empresa no es simplemente llenar un formulario
Uno de los
errores más frecuentes es pensar que constituir una LLC o una corporación
consiste solamente en registrar un nombre y obtener un documento.
No es así.
Antes de
constituir una empresa deberían analizarse preguntas como:
¿Qué actividad
realizará?
¿Quiénes serán
sus propietarios?
¿Es una
empresa nacional o existen propietarios extranjeros?
¿Cómo
tributará?
¿Tendrá
empleados?
¿Comprará
propiedades?
¿Recibirá
inversiones?
¿Operará
solamente en Florida o también en otros estados o países?
¿Qué
obligaciones fiscales y administrativas aparecerán después?
Una plataforma
automatizada puede preguntarle qué quiere registrar.
Un profesional
experimentado debería preguntarle primero qué está tratando de conseguir.
Esa diferencia
puede ser enorme.
Hay ofertas en
Internet cuyo precio resulta extraordinariamente bajo.
Y aquí el
empresario debe detenerse y preguntar:
¿Qué incluye
realmente ese precio?
En Florida
existen costos gubernamentales que no desaparecen porque una página web anuncie
una promoción. Por ejemplo, actualmente el costo estatal requerido para una
nueva Florida LLC suma $125 entre el filing fee y la designación del registered
agent; para una profit corporation, los cargos estatales requeridos suman $70
antes de servicios opcionales.
Eso no
significa que todo servicio económico sea incorrecto.
Significa que
cuando alguien ofrece un paquete completo por un precio que parece inferior
incluso a determinados costos inherentes al proceso, el cliente debería leer
cuidadosamente qué está comprando, qué no está incluido y qué cargos aparecerán
posteriormente.
Otro ejemplo
frecuente es el Employer Identification Number.
Obtener un EIN
directamente del IRS no tiene costo. El IRS permite solicitarlo
gratuitamente.
Por eso,
cuando un profesional cobra por gestionar un EIN, lo que realmente debería
justificar sus honorarios no es “vender un número gratuito”.
El valor
profesional debería estar en determinar correctamente cómo debe solicitarse,
quién es el responsible party, cómo se identifica la entidad y cómo esa
información se relacionará posteriormente con las declaraciones fiscales de la
empresa.
El problema no
es pagar por gestionar un EIN.
El problema es
pagar para que alguien lo solicite incorrectamente.
En Florida,
una corporation o LLC debe tener un registered agent que cumpla los requisitos
correspondientes. Entre otras cosas, debe existir una dirección física en
Florida para recibir service of process.
Pero
nuevamente aparece el mismo fenómeno:
El cliente
compara solamente precios.
$49.
$79.
$99.
Y pocas veces
pregunta:
¿Qué
exactamente estoy recibiendo?
¿Qué ocurre si
llega una notificación importante?
¿Quién
controla las renovaciones?
¿Qué servicios
están incluidos?
¿Cuánto
costará el segundo año?
¿Qué ocurre si
necesito cambiar información?
El precio
inicial es solamente una parte de la decisión.
Aquí es donde
muchas veces comienza nuestro trabajo.
Durante años
he recibido clientes que llegan a nuestra oficina con una carta del IRS en la
mano.
El cliente
normalmente comienza diciendo:
“No entiendo
qué pasó. Yo pagué para que me hicieran los taxes.”
Entonces
abrimos el expediente.
Y algunas
veces lo que encontramos resulta difícil de explicar.
He revisado
declaraciones cercanas a 100 páginas, con numerosas páginas
prácticamente vacías, formularios innecesarios, información que no corresponde
con la actividad del contribuyente y tratamientos tributarios que requieren una
revisión completa.
Un tax return
largo no necesariamente es un tax return sofisticado.
Más páginas no
significan más conocimiento.
Cuando una
declaración está mal preparada, el costo potencial deja de ser únicamente lo
que se pagó por prepararla.
Puede aparecer
una carta.
Después una
penalidad.
Después
intereses.
Después hay
que reconstruir información.
Quizás sea
necesario enmendar declaraciones.
Quizás haya
que responder al IRS.
Y en
situaciones más complejas puede ser necesaria la participación de un CPA,
Enrolled Agent, abogado tributario u otro profesional con los derechos de
representación correspondientes.
El IRS
contempla penalidades por determinadas declaraciones tardías y también
penalidades relacionadas con errores, negligencia o incumplimiento de las
reglas. Una accuracy-related penalty, por ejemplo, puede ser del 20% de la
parte del underpayment atribuible a determinadas conductas cubiertas por la
norma, y los intereses pueden continuar incrementando el saldo.
Entonces
aquellos $100 que parecían caros al principio pueden convertirse en miles de
dólares entre correcciones, honorarios profesionales, multas, intereses y
tiempo perdido.
Esto también
debe quedar claro.
Internet es
extraordinario.
Existen
excelentes herramientas tecnológicas y muchas plataformas legítimas.
Incluso un
empresario puede constituir directamente determinadas entidades utilizando los
sistemas oficiales correspondientes.
El problema
aparece cuando confundimos:
una
herramienta para presentar documentos
con
asesoramiento
profesional para tomar decisiones.
No son lo
mismo.
Una plataforma
puede ejecutar perfectamente la instrucción equivocada que usted le dio.
Un profesional experimentado debería intentar detectar por qué esa instrucción puede estar equivocada antes de ejecutarla.
¿Contador, abogado o plataforma?
Tampoco creo
que todo deba hacerlo un abogado.
Hay asuntos
legales que deben ser tratados por abogados.
Hay decisiones
contables y tributarias que deben analizarse con profesionales competentes en
esas áreas.
Y existen
trámites administrativos sencillos que pueden realizarse perfectamente mediante
plataformas.
La verdadera
inteligencia empresarial está en saber cuándo necesitamos cada uno.
En 200GFS
nuestra participación contable y tributaria no sustituye asesoramiento legal
cuando éste sea necesario.
Precisamente
parte de trabajar profesionalmente consiste en reconocer cuándo un asunto debe
pasar a manos de un abogado.
¿Realmente se ahorró dinero?
Esta es la
pregunta que le haría a cualquier empresario que selecciona exclusivamente por
precio:
Si paga $100
menos hoy, pero dentro de dos años necesita gastar $2,000, $5,000 o más
corrigiendo una estructura, una declaración o un problema tributario...
¿ahorró $100?
¿O simplemente
aplazó el verdadero costo?
Tal vez todavía no sea el momento de abrir la
empresa
Esta opinión
puede no gustarle a todo el mundo, pero después de tantos años trabajando con
empresas la mantengo:
Si comenzar
correctamente una empresa está completamente fuera de su presupuesto, quizás
debería reconsiderar si éste es el momento adecuado para abrirla.
Una empresa
necesitará capital.
Necesitará
contabilidad.
Tendrá
obligaciones fiscales.
Puede
necesitar licencias.
Tendrá gastos
administrativos.
Y tendrá
responsabilidades que no desaparecen porque el negocio todavía no produzca
suficiente dinero.
Emprender
significa asumir riesgos.
Pero ahorrar
eliminando precisamente los controles que pueden proteger el negocio no
necesariamente es emprendimiento inteligente.
En 200GFS no queremos simplemente abrirle una
compañía
Queremos saber
por qué la está abriendo.
Queremos
entender qué va a hacer, quiénes participan, cómo espera generar ingresos y qué
obligaciones pueden aparecer.
Quizás
necesite una LLC.
Quizás una
corporation.
Quizás
necesite asesoramiento legal adicional.
Quizás la
estructura que tenía en mente no sea la más conveniente.
O quizás
todavía no sea el momento.
Nuestro
trabajo no consiste en decirle siempre “sí”.
Consiste en
ayudarle a hacer las preguntas correctas antes de comprometer su dinero.
Porque después
de décadas trabajando en esta profesión, sigo viendo la misma historia:
Lo barato no
siempre sale caro. Pero hacer algo incorrectamente solamente porque era más
barato puede terminar siendo extraordinariamente costoso.
Antes de
constituir su próxima empresa o intentar corregir una que ya presenta
problemas, converse con nosotros.
Primero estudiemos su situación. Después tomemos la decisión.
Juan V. Fanti, MBA, CAA, PA
Two Hundred Global Financial Solutions, LLC — 200GFS
Tel. / WhatsApp: +1 (954) 683-3578
Web: 200GFS.com
Este artículo
tiene fines educativos e informativos. No constituye asesoramiento legal,
tributario o financiero individualizado. La estructura y obligaciones de cada
empresa deben evaluarse de acuerdo con sus circunstancias particulares.

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