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jueves, 17 de septiembre de 2026

Desde mañana cambia la evaluación de “carga pública” en Estados Unidos: lo que inmigrantes, familias y patrocinadores deben conocer.

 

Desde mañana cambia la evaluación de “carga pública” en Estados Unidos: lo que inmigrantes, familias y patrocinadores deben conocer.

Por Juan V. Fanti, MBA, CAA, PA
Two Hundred Global Financial Solutions, LLC
Fecha de publicación sugerida: 18 de septiembre de 2026

Nota editorial importante: Este artículo ofrece información general sobre las consecuencias financieras y tributarias relacionadas con la nueva política de carga pública. No constituye asesoría legal migratoria. Cada caso debe analizarse individualmente con un abogado de inmigración autorizado.


La fecha y el nombre correcto de la nueva regulación

A partir del 18 de septiembre de 2026 entra en vigor una nueva etapa en la aplicación de la regla migratoria conocida como “carga pública”, cuyo nombre oficial en inglés es Public Charge Ground of Inadmissibility.

Es importante comenzar con una precisión: no se trata de una ley completamente nueva aprobada por el Congreso. Se trata de una regla final del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), aplicada por USCIS, que fue publicada oficialmente en el Federal Register el 20 de julio de 2026, bajo la referencia 91 FR 45324.

La autoridad legal principal continúa siendo la sección 212(a)(4) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), codificada en 8 U.S.C. § 1182(a)(4). Esta disposición permite determinar que una persona es inadmisible si, considerando todas sus circunstancias, es probable que en algún momento se convierta en una carga pública.

La nueva regla elimina gran parte del marco más limitado adoptado en 2022 y devuelve a los funcionarios migratorios una discreción mucho más amplia. Desde ahora podrán analizar no solamente determinadas ayudas económicas en efectivo, sino también cualquier beneficio público condicionado por los ingresos o los recursos económicos del solicitante, junto con otros elementos de su situación personal y financiera.

En términos sencillos: USCIS ya no estará limitado a una lista reducida ni a una fórmula automática. El funcionario podrá examinar el panorama completo para decidir si la persona tiene capacidad real de mantenerse económicamente o si probablemente dependerá del Gobierno para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda o atención médica.

¿A quiénes se aplica desde el 18 de septiembre de 2026?

La nueva regulación se aplicará a:

  • Solicitudes de ajuste de estatus, incluido el Formulario I-485, enviadas por correo con matasellos del 18 de septiembre de 2026 o posterior.
  • Solicitudes de ajuste presentadas electrónicamente a partir de esa fecha.
  • Determinadas solicitudes de admisión a Estados Unidos realizadas desde esa fecha.
  • En términos generales, muchos solicitantes de residencia permanente por medio de familiares o del empleo, salvo que exista una exención establecida por la ley.

Las solicitudes de ajuste de estatus presentadas correctamente antes del 18 de septiembre de 2026 y aceptadas por USCIS deberán continuar analizándose bajo el marco de 2022.

La regulación de DHS y la nueva guía de USCIS se concentran principalmente en los procedimientos de admisión y ajuste de estatus. Los casos tramitados en consulados estadounidenses también están sujetos a la causal legal de carga pública, pero el Departamento de Estado utiliza sus propios procedimientos y manuales consulares.

No existe una lista única y cerrada de ayudas

Uno de los cambios más importantes es que la nueva política no establece una lista cerrada de programas que siempre producen una negación. USCIS podrá considerar cualquier “means-tested public benefit”, es decir, un beneficio público cuya elegibilidad dependa de que los ingresos o activos de la persona, del hogar o de la familia se encuentren por debajo de cierto límite.

Para determinar si una ayuda pertenece a esta categoría, normalmente se analizará:

  1. Si fue pagada, financiada o administrada total o parcialmente por una agencia federal, estatal, local o tribal.
  2. Si la elegibilidad depende de los ingresos, activos o recursos económicos del beneficiario o de su familia.
  3. Si la ayuda cubre necesidades básicas como alimentación, vivienda, atención médica o mantenimiento económico.

Además, USCIS podrá considerar no solo la recepción efectiva del beneficio, sino también que la persona lo haya solicitado, que haya sido aprobada o que haya sido certificada para recibirlo en el futuro. No obstante, la existencia de una solicitud o la recepción de un beneficio no determina automáticamente el resultado del caso.

Ayudas económicas en efectivo que pueden ser consideradas

Entre las ayudas que pueden tener importancia se encuentran:

  • Supplemental Security Income (SSI): asistencia económica para personas de bajos ingresos que sean mayores, ciegas o tengan una discapacidad. No debe confundirse con SSDI.
  • Temporary Assistance for Needy Families (TANF): asistencia temporal en efectivo para familias necesitadas.
  • Programas estatales, tribales, territoriales o locales de General Assistance o asistencia económica para el mantenimiento de los ingresos.
  • Otros pagos públicos periódicos condicionados por los ingresos y destinados a cubrir las necesidades básicas de la persona o de la familia.

Estas ayudas ya podían considerarse bajo la regla de 2022. Para beneficios recibidos antes del 18 de septiembre de 2026, USCIS mantendrá principalmente ese tratamiento anterior: asistencia pública en efectivo para el mantenimiento de ingresos e institucionalización prolongada pagada por el Gobierno.

Food Stamps, alimentación y ayudas para madres y niños

A partir del 18 de septiembre de 2026, la categoría de ayudas alimentarias condicionadas por ingresos puede adquirir mayor importancia. Entre los programas que deben revisarse cuidadosamente se encuentran:

  • SNAP, conocido comúnmente como Food Stamps o cupones de alimentos.
  • WIC, el programa especial de nutrición para mujeres, bebés y niños, que muchas personas relacionan con ayudas para leche, fórmula y alimentos infantiles.
  • Otros programas federales, estatales o locales de asistencia alimentaria cuya elegibilidad dependa de los ingresos o activos.

La recepción de SNAP o WIC no significa automáticamente que una solicitud migratoria será negada. El funcionario deberá considerar quién recibió realmente la ayuda, cuándo se recibió, durante cuánto tiempo, por qué razón, cuál fue su valor y si las circunstancias que produjeron la necesidad continúan existiendo.

Medicaid, CHIP, Medicare y ayudas médicas: no son lo mismo

Este es uno de los puntos que más confusión genera.

Medicaid

Medicaid es normalmente un programa condicionado por ingresos y recursos. Si el solicitante de admisión o ajuste de estatus recibe Medicaid a partir del 18 de septiembre de 2026, USCIS podrá considerar esa circunstancia dentro del análisis completo del caso.

También seguirá siendo especialmente relevante la institucionalización de largo plazo pagada por el Gobierno, por ejemplo, determinados servicios prolongados en una institución o centro de cuidado financiados mediante Medicaid.

CHIP

El Children’s Health Insurance Program (CHIP) ofrece cobertura médica a ciertos menores de familias que cumplen requisitos económicos. Cuando el beneficiario real es un hijo y no el padre o la madre que solicita el ajuste, no debe atribuirse automáticamente ese beneficio al solicitante. Sin embargo, la dependencia económica general del hogar y el hecho de que la elegibilidad se base en los bajos ingresos familiares pueden ser examinados dentro del factor financiero.

Medicare

Medicare no debe confundirse con Medicaid. Medicare es generalmente un beneficio ganado mediante las contribuciones al sistema durante los años de trabajo y no se considera, por sí solo, un beneficio condicionado por necesidad económica.

Sin embargo, algunos programas que ayudan a pagar las primas, deducibles o medicamentos de Medicare —por ejemplo, determinados Medicare Savings Programs o subsidios de bajos ingresos— sí dependen de los ingresos y recursos. Estos programas deben analizarse separadamente porque la persona podría estar recibiendo Medicare como beneficio ganado y, al mismo tiempo, otra ayuda pública condicionada por necesidad económica.

Por eso, decir simplemente “recibe Medicare” no es suficiente. Hay que identificar exactamente qué programa recibe, quién lo paga, cuáles fueron los requisitos económicos y si existe además Medicaid u otra ayuda.

Disability: diferencia fundamental entre SSI y SSDI

La palabra disability tampoco identifica por sí sola el tipo de beneficio.

  • SSI es una ayuda condicionada por bajos ingresos y recursos y puede ser considerada.
  • Social Security Disability Insurance (SSDI) es un beneficio ganado mediante créditos de trabajo y contribuciones al Seguro Social. Generalmente no se considera una ayuda condicionada por necesidad económica.
  • Una discapacidad o condición médica, por sí sola, no debe ser suficiente para concluir que una persona será carga pública.

Sin embargo, USCIS puede analizar conjuntamente la condición médica, la capacidad para trabajar, la necesidad de tratamiento costoso, los seguros disponibles, los recursos económicos y la posibilidad de institucionalización prolongada. Por eso cada caso requiere documentos médicos, financieros y laborales correctamente organizados.

Ayudas de vivienda y alquiler

Las ayudas públicas de vivienda basadas en los ingresos pueden ser consideradas a partir de la fecha de vigencia. Esto puede incluir, dependiendo del programa y de quién sea el verdadero beneficiario:

  • Section 8 Housing Choice Vouchers.
  • Vivienda pública o subsidiada.
  • Ayudas de alquiler condicionadas por los ingresos.
  • Otros programas federales, estatales o locales que paguen una parte de la vivienda porque los ingresos del hogar se encuentran por debajo de un límite.

Nuevamente, no existe una negación automática por haber recibido una ayuda de vivienda. USCIS deberá evaluar su naturaleza, cantidad, duración, frecuencia, motivo y relación con la capacidad económica futura del solicitante.

Ayudas para estudios y educación

La nueva guía permite examinar la ayuda financiera pública para educación superior cuando está condicionada por ingresos o activos. Esto puede incluir determinadas becas, subvenciones o asistencia financiera pública basada en necesidad económica.

No toda beca ni todo préstamo estudiantil constituye carga pública. Una beca académica por mérito, un préstamo que debe pagarse o una ayuda que no depende de bajos ingresos no debe tratarse automáticamente de la misma forma que una subvención gubernamental basada exclusivamente en necesidad económica. Se debe analizar el programa específico, no solamente su nombre.

Beneficios de hijos y familiares: una aclaración indispensable

Muchas familias tienen hijos ciudadanos estadounidenses que reciben alimentación, seguro médico u otras ayudas. La nueva guía de USCIS aclara que el beneficio recibido por un familiar —incluido un hijo— no debe considerarse automáticamente como si lo hubiera recibido el padre o la madre que solicita la residencia. Tampoco debe atribuirse al solicitante un beneficio que este pidió únicamente en representación de otra persona.

Sin embargo, existe un matiz importante: si un hijo o una persona a quien el solicitante tiene la obligación legal de mantener recibe una ayuda porque los ingresos o activos del solicitante se encuentran por debajo del límite del programa, USCIS puede utilizar esa información para evaluar los ingresos, activos, recursos y situación financiera del hogar.

Por lo tanto, no es correcto decir que “las ayudas de los hijos nunca cuentan”, pero tampoco es correcto afirmar que toda ayuda de un hijo será automáticamente imputada al padre. Dependerá de quién sea el beneficiario, cómo se determinó la elegibilidad y qué demuestra esa ayuda sobre la situación económica total de la familia.

Beneficios que generalmente no se consideran ayudas condicionadas por necesidad

En términos generales, no deben tratarse de la misma manera los beneficios ganados mediante el trabajo o las contribuciones del beneficiario. Entre ellos se encuentran:

  • Beneficios de jubilación del Seguro Social.
  • SSDI, cuando corresponde a un seguro ganado mediante créditos laborales.
  • Pensiones del Gobierno.
  • Beneficios de veteranos.
  • Seguro por desempleo.
  • Workers’ Compensation.
  • Medicare ordinario obtenido como beneficio ganado.

Tampoco deben confundirse los créditos tributarios con asistencia pública para mantenimiento. El Child Tax Credit, Additional Child Tax Credit, Earned Income Tax Credit y otros créditos fiscales se determinan a través de la declaración de impuestos y no deben denominarse automáticamente “welfare” o carga pública.

Esto no significa que la información de las declaraciones de impuestos sea irrelevante. Por el contrario, los ingresos reportados, los dependientes, el tamaño del hogar, los negocios, las pérdidas, los activos y la consistencia entre las declaraciones tributarias y las solicitudes de beneficios pueden resultar esenciales para evaluar la credibilidad y capacidad económica del solicitante.

Los cinco factores mínimos que USCIS debe analizar

La ley obliga a considerar, como mínimo:

  1. Edad: la capacidad presente y futura para trabajar o mantenerse.
  2. Salud: condiciones médicas y su posible efecto en el empleo, los gastos y la necesidad de cuidado.
  3. Situación familiar: tamaño y composición del hogar, dependientes y responsabilidades económicas.
  4. Activos, recursos y condición financiera: ingresos, ahorros, propiedades, inversiones, deudas, gastos y obligaciones.
  5. Educación y habilidades: estudios, licencias, experiencia laboral, capacitación, idiomas y posibilidades reales de empleo.

USCIS también podrá considerar el Formulario I-864, Affidavit of Support, cuando corresponda, pero un patrocinador que apenas alcance el mínimo requerido no garantiza por sí solo la aprobación. Se puede examinar si el patrocinador realmente tiene capacidad y disposición para mantener al inmigrante, si recibe beneficios condicionados por ingresos, si ha patrocinado a otras personas y cuál es su historial financiero.

Ningún factor aislado —salvo ciertas deficiencias legales específicas, como un I-864 insuficiente cuando es obligatorio— debe decidir automáticamente el caso. La conclusión debe surgir de la totalidad de las circunstancias.

El tiempo, la cantidad y el motivo de la ayuda también importan

USCIS podrá evaluar:

  • La clase de beneficio recibido.
  • La fecha de comienzo y terminación.
  • El monto o valor de la ayuda.
  • La frecuencia y duración.
  • El motivo por el cual fue necesaria.
  • Si se trató de una emergencia temporal o de una dependencia prolongada.
  • Si las circunstancias que originaron la ayuda continúan.
  • Si la persona se retiró correctamente del programa cuando dejó de reunir los requisitos.
  • Si existe probabilidad de volver a depender de la ayuda en el futuro.

Una ayuda temporal recibida durante una verdadera emergencia no necesariamente tendrá el mismo peso que una dependencia prolongada y combinada de múltiples programas. No obstante, el solicitante debe estar preparado para documentar y explicar la situación con absoluta transparencia.

Beneficios recibidos antes y después del 18 de septiembre de 2026

La fecha es fundamental.

Antes del 18 de septiembre de 2026

USCIS aplicará el tratamiento de la regla de 2022. En general, considerará:

  • SSI.
  • TANF.
  • Asistencia pública estatal, tribal, territorial o local en efectivo para mantenimiento de ingresos.
  • Institucionalización prolongada pagada por el Gobierno.

Las ayudas no monetarias que estaban excluidas bajo la regla anterior no deben ser consideradas retroactivamente como si hubieran estado sujetas al nuevo estándar.

Desde el 18 de septiembre de 2026

USCIS podrá considerar cualquier beneficio público condicionado por ingresos o activos que reciba directamente el solicitante. También puede analizar solicitudes, aprobaciones o certificaciones para recibir esos beneficios, junto con cualquier prueba de cancelación, retiro o terminación.

La nueva política no establece el antiguo criterio mecánico de “12 meses dentro de 36 meses” como una fórmula automática. El análisis será individual y discrecional, basado en la totalidad de las circunstancias.

¿Qué ocurre con las personas que ya tienen ciudadanía?

La regla de carga pública es una causal de inadmisibilidad. Su aplicación principal ocurre cuando una persona no ciudadana solicita admisión o ajuste de estatus. No constituye una regla general para quitarle la ciudadanía a una persona naturalizada únicamente porque, después de obtenerla, solicitó legalmente un beneficio para el cual reúne los requisitos.

Una persona que ya es ciudadana puede solicitar programas para los cuales sea legalmente elegible. La ciudadanía no elimina los requisitos económicos de cada programa, pero tampoco convierte automáticamente la recepción legal de una ayuda en un problema de carga pública.

Otra cosa completamente diferente es haber obtenido beneficios mediante declaraciones falsas, ocultamiento de ingresos, identidades falsas, dependientes inexistentes, información financiera incompleta o documentos alterados. Eso puede constituir fraude contra un programa gubernamental y producir devolución del dinero, multas, pérdida de beneficios y consecuencias civiles o penales. Si además se realizaron declaraciones falsas en un procedimiento migratorio o de naturalización, podrían existir consecuencias migratorias separadas que deben ser evaluadas por un abogado.

Mi posición como contador: ayuda legal no significa abuso, pero la necesidad no puede fabricarse

Durante muchos años he advertido a mis clientes que una persona no debe organizar sus ingresos, su negocio o sus declaraciones de impuestos con el propósito de aparentar pobreza y obtener ayudas que realmente no necesita.

Las ayudas públicas existen para proteger a personas y familias que verdaderamente atraviesan dificultades, enfermedades, discapacidades, desempleo, emergencias o situaciones económicas que cumplen los requisitos del programa. Utilizar legalmente una ayuda para la cual la persona califica no es un delito ni debe ser motivo de vergüenza.

Pero también debemos hablar con claridad: si una persona tiene un negocio o un empleo que le permite vivir, no puede ocultar ingresos, inflar gastos, no reportar dinero en efectivo o presentar información falsa para recibir alimentos, vivienda, seguro médico o pagos mensuales del Gobierno. Eso no es una “viveza”; puede constituir fraude.

He visto durante años una mentalidad equivocada según la cual pagar menos impuestos y recibir la mayor cantidad posible de ayudas representa una victoria financiera. En realidad, esa conducta puede destruir el historial económico que una familia necesita para comprar una propiedad, obtener crédito, financiar un vehículo, desarrollar una empresa, patrocinar a un familiar o demostrar autosuficiencia ante una agencia gubernamental.

También he visto personas que desean mostrar ingresos muy bajos en sus declaraciones para recibir beneficios y, al mismo tiempo, quieren demostrar ingresos altos ante un banco, un arrendador o inmigración. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo. Las declaraciones de impuestos, los estados bancarios, las solicitudes de ayuda, la contabilidad del negocio y los formularios migratorios deben contar una historia coherente y respaldada por documentos.

Mi opinión profesional es sencilla: quien necesita ayuda y cumple la ley debe recibirla. Quien ya tiene capacidad económica debe construir su independencia, reportar correctamente sus ingresos y contribuir conforme a la ley. Un beneficio público no debe convertirse en un plan financiero permanente cuando la persona tiene la capacidad real de mantenerse.

El problema no es solamente migratorio: también puede ser tributario y penal

Cuando una persona solicita un beneficio condicionado por ingresos, normalmente certifica que la información proporcionada es verdadera. Si reporta una cifra ante el IRS, otra ante Medicaid, otra ante SNAP y otra ante una institución financiera, las diferencias pueden generar preguntas, investigaciones o reclamaciones.

Entre las conductas que pueden constituir fraude —dependiendo de los hechos y de la intención— se encuentran:

  • Ocultar ingresos de trabajo por cuenta propia.
  • Recibir pagos en efectivo y no declararlos.
  • Utilizar gastos personales como gastos del negocio para aparentar menos ingresos.
  • Omitir cuentas bancarias, propiedades o activos cuando el programa exige informarlos.
  • Declarar que una pareja no vive en el hogar cuando sí vive allí y aporta económicamente.
  • Reclamar dependientes que no corresponden.
  • Continuar recibiendo una ayuda después de dejar de cumplir los requisitos sin notificar el cambio.
  • Presentar documentos o declaraciones contradictorias ante diferentes agencias.

No todo error es fraude. El fraude normalmente requiere una declaración falsa u ocultamiento intencional. Un error involuntario debe corregirse lo antes posible siguiendo el procedimiento del programa correspondiente.

¿Puede perderse automáticamente la residencia o la ciudadanía?

No. Esta regulación no crea una pérdida automática de residencia o ciudadanía por haber recibido una ayuda.

La carga pública es principalmente una evaluación prospectiva de admisibilidad: se intenta determinar si la persona probablemente dependerá del Gobierno en el futuro. La recepción de un beneficio es un elemento del análisis, no una condena automática.

Los residentes permanentes y ciudadanos no deben asumir que todos los beneficios tendrán las mismas consecuencias. Tampoco deben cancelar tratamientos médicos o ayudas esenciales basándose únicamente en rumores de redes sociales. Primero hay que identificar el estatus migratorio, el programa específico, el beneficiario real, la fecha, las condiciones económicas y el trámite migratorio pendiente o futuro.

Exenciones importantes

La causal de carga pública no se aplica de la misma forma a todas las categorías migratorias. Existen exenciones establecidas por ley para determinados solicitantes, entre ellos ciertas personas que tramitan beneficios como refugiados, asilados, visas T o U, algunas autopeticiones bajo VAWA y otras categorías humanitarias específicas.

La existencia de una exención debe confirmarse en el caso particular. La nueva regla eliminó del reglamento una lista administrativa de exenciones, pero no puede eliminar las exenciones que el Congreso estableció directamente en la ley.

La posibilidad de una fianza de carga pública

Si USCIS determina que una persona es inadmisible únicamente por carga pública, pero cumple los demás requisitos, la agencia puede, a su discreción, invitarla a presentar una public charge bond mediante el Formulario I-945.

Esta fianza no se presenta voluntariamente sin invitación. Generalmente USCIS emitiría primero una notificación de intención de negar el caso. El monto mínimo reglamentario es de $1,000, pero USCIS puede establecer una cantidad considerablemente mayor según el riesgo estimado y las circunstancias financieras.

Para fianzas presentadas desde el 18 de septiembre de 2026, recibir un beneficio público condicionado por ingresos antes de que la fianza sea cancelada puede constituir incumplimiento. La fianza puede mantenerse durante cinco años y también puede cancelarse por naturalización, fallecimiento, salida permanente u otras circunstancias reglamentarias.

¿Qué deben hacer las familias desde ahora?

Antes de solicitar o cancelar cualquier beneficio, conviene seguir estos pasos:

  1. Confirmar si la regla de carga pública se aplica al trámite migratorio de la persona.
  2. Identificar el nombre exacto del programa y quién aparece como beneficiario.
  3. Determinar si el programa está condicionado por los ingresos o activos.
  4. Revisar la fecha en que se solicitó, aprobó y recibió la ayuda.
  5. Conservar las cartas de aprobación, montos, períodos y razones de elegibilidad.
  6. Comparar la información presentada ante el programa con las declaraciones de impuestos y la contabilidad del negocio.
  7. Corregir inmediatamente cualquier ingreso, activo o cambio familiar que no haya sido reportado correctamente.
  8. Consultar a un abogado de inmigración antes de tomar decisiones que puedan afectar una solicitud de residencia o admisión.
  9. Consultar a un contador para verificar que los ingresos, dependientes, empresas y declaraciones tributarias sean correctos y coherentes.

Una llamada a la planificación y a la responsabilidad

La entrada en vigor de esta regulación confirma algo que hemos repetido durante años: la preparación de impuestos no es un trámite que se realiza una sola vez al año. Es parte de un proceso permanente de planificación financiera, contabilidad, documentación y cumplimiento.

Una persona no puede construir estabilidad sobre ingresos ocultos, declaraciones artificialmente bajas y dependencia de beneficios obtenidos con información incompleta. El verdadero crecimiento se demuestra con contabilidad organizada, impuestos correctos, cuentas bancarias transparentes, activos debidamente documentados y capacidad para responder ante cualquier revisión.

En Two Hundred Global Financial Solutions podemos revisar la parte tributaria, contable y financiera de su situación, ayudarle a identificar inconsistencias y organizar los documentos que deberá discutir con su abogado de inmigración. No ofrecemos asesoría legal migratoria, pero sí podemos trabajar coordinadamente con su abogado para que la información financiera presentada sea correcta, completa y coherente.

Comuníquese con nosotros antes de tomar decisiones basadas en rumores o información incompleta.

Two Hundred Global Financial Solutions, LLC
Juan V. Fanti, MBA, CAA, PA
Teléfono/WhatsApp: +1 (954) 683-3578
Web: www.200GFS.com

Fuentes oficiales y referencias

  • Department of Homeland Security, Public Charge Ground of Inadmissibility, regla final publicada el 20 de julio de 2026, 91 FR 45324.
  • Immigration and Nationality Act, sección 212(a)(4), 8 U.S.C. § 1182(a)(4).
  • USCIS Policy Manual, Volumen 8, Parte G, guía actualizada sobre inadmisibilidad por carga pública, efectiva el 18 de septiembre de 2026.

Aviso: La regla ha sido impugnada ante tribunales federales. Este artículo refleja la información disponible y la entrada en vigor programada al 18 de septiembre de 2026. Una orden judicial posterior podría modificar su aplicación.

Desde mañana cambia la evaluación de “carga pública” en Estados Unidos: lo que inmigrantes, familias y patrocinadores deben conocer.

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